SINDI‑K expresa su profunda preocupación ante el deterioro social, laboral y democrático que atraviesa el Estado español, así como ante la creciente subordinación de las instituciones públicas a intereses económicos y geopolíticos ajenos al bienestar de la ciudadanía.
1. Madrid: un modelo de desigualdad y debilitamiento de los servicios públicos
La Comunidad de Madrid se ha consolidado como un territorio donde las políticas de recorte, privatización y desregulación están generando un impacto directo sobre la clase trabajadora.
La suspensión de las ayudas predoctorales, la reducción de inversión en sanidad y educación, el aumento de las listas de espera y la cesión de suelo público a empresas privadas configuran un modelo que profundiza la desigualdad y limita el acceso a derechos básicos.
SINDI‑K alerta de que este enfoque no es coyuntural, sino estructural, y afecta especialmente a jóvenes, familias trabajadoras y personal de los servicios públicos.
2. Preocupación por la situación de derechos y libertades
El sindicato observa con inquietud la persistencia de casos de represión contra activistas sociales, raperos, sindicalistas y trabajadores que ejercen su derecho a la protesta.
La incoherencia entre la defensa de derechos humanos en el exterior (Venezuela y los presos políticos) y la situación interna evidencia la necesidad de reforzar garantías democráticas y mecanismos de protección para quienes defienden los derechos laborales y sociales.
3. España y su papel en el escenario internacional
SINDI‑K considera preocupante la participación del Estado español en operaciones militares de carácter opaco, como las misiones de abastecimiento a fuerzas estadounidenses en el Ártico (Canadá y Groelandia).
La creciente alineación con estrategias militares ajenas a los intereses de la población española supone un riesgo para la estabilidad internacional y desvía recursos que deberían destinarse a servicios públicos y políticas sociales.
Asimismo, la colaboración entre grandes corporaciones españolas y actores internacionales (Donald Trump) en sectores estratégicos (Repsol en Venezuela), como el energético, plantea interrogantes sobre la defensa de la soberanía económica y el respeto a los derechos de otros pueblos.
4. Precariedad y desigualdad en aumento
El encarecimiento de la vivienda, la saturación de los servicios sanitarios, la falta de inversión en educación y la precarización del empleo están configurando un escenario de creciente vulnerabilidad para amplias capas de la población.
SINDI‑K recuerda que la riqueza generada en España no se traduce en bienestar para la mayoría, sino que se concentra en manos de grandes empresas y fondos de inversión.
5. Llamamiento a la responsabilidad institucional
El sindicato insta a las administraciones públicas a revertir las políticas que están debilitando los servicios esenciales y a garantizar una planificación pública que priorice el interés general.
Es imprescindible reforzar la sanidad, la educación, la investigación científica y universitaria, la vivienda pública y la protección de los derechos laborales.
SINDI‑K reafirma su compromiso con la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores, la protección de los servicios públicos y la promoción de un modelo social basado en la igualdad, la justicia y la soberanía democrática.
El sindicato continuará trabajando para que las instituciones respondan a las necesidades reales de la población y no a intereses privados o externos.