La Junta de Andalucía prevé convocar en este año 2026 más de quinientas plazas para la especialidad de Educación Física en Secundaria, en el marco de una nueva Oferta de Empleo Público que, si bien responde a una legítima necesidad de estabilizar plantillas y garantizar el acceso a la función pública, representa una amenaza directa para cientos de profesionales interinos que llevan décadas sirviendo a la Administración educativa andaluza. Estos profesionales, muchos de ellos con más de dieciocho años de experiencia, se enfrentan ahora a una situación de incertidumbre y desprotección absoluta, ya que si se cubrieran todas las plazas estructurales con personal de nuevo ingreso, quienes hasta ahora han venido ocupando esas vacantes podrían quedarse sin destino y, en consecuencia, sin trabajo.
Desde SINDI-K denunciamos que este escenario no puede entenderse como un simple ajuste administrativo ni puede asumirse con la frialdad con la que la Consejería de Desarrollo Educativo está tratando el asunto. Se trata de personas que, curso tras curso, han demostrado compromiso, vocación y solvencia en la enseñanza pública, adaptándose a cambios curriculares, a desplazamientos forzosos de ciudad en ciudad, a centros difíciles y a condiciones inestables. A pesar de ello, siguen sin contar con un marco de protección adecuado. La administración ha basado todo el peso del proceso de estabilización en convocatorias de oposición que, en la práctica, no valoran suficientemente la experiencia acumulada, ni ofrecen ninguna garantía real de continuidad para quienes han sostenido el sistema durante años. El mérito y la capacidad, principios constitucionales del acceso a la función pública, no pueden seguir interpretándose como una negación del derecho a la permanencia de quienes ya han demostrado sobradamente esas cualidades en el desempeño real de su trabajo durante tantos años consecutivos.
Desde este sindicato recordamos, además, que tanto el personal funcionario de carrera como el funcionario interino son jurídicamente funcionarios públicos. No es una cuestión menor. La diferencia está en la forma de acceso y en la estabilidad, pero no en la dignidad de su función ni en su contribución al servicio público. No reconocer esto supone invisibilizar a miles de trabajadores y trabajadoras que han sido esenciales para el funcionamiento del sistema educativo andaluz. Llamamos a la reflexión sobre el carácter profundamente injusto de una política que puede dejar en la calle a quienes llevan toda una vida entregados a la educación pública. Una política que, lejos de reconocer el valor del servicio prestado, lo sustituye por una dinámica puramente competitiva que no contempla las trayectorias ni las renuncias acumuladas por estos profesionales a lo largo de los años.
Es inaceptable que la Junta de Andalucía no haya articulado ningún mecanismo compensatorio, ni fórmula de prioridad en futuras adjudicaciones, ni planes de recolocación o garantía de continuidad para estos interinos. Tampoco ha tenido la voluntad de abrir un proceso de diálogo sincero con los colectivos afectados. Se actúa con una frialdad burocrática impropia de una administración que dice defender lo público. Nos encontramos ante una desprotección masiva de personal con años de experiencia, que ha estado cubriendo necesidades estructurales en centros de toda Andalucía, sin el reconocimiento ni las garantías que merece su labor. Las convocatorias anunciadas, si no van acompañadas de medidas de protección para el personal interino, no pueden sino interpretarse como un ataque encubierto a la estabilidad del profesorado y una amenaza al equilibrio del sistema educativo.
Por ello, desde SINDI-K hacemos un llamamiento urgente a todos los funcionarios interinos de Educación Física de Secundaria, y al conjunto del profesorado en situación similar, para que se movilicen, se organicen y unan fuerzas en defensa de su continuidad laboral. Es momento de recordar que todos somos funcionarios, y que ningún servicio público puede permitirse el lujo de prescindir de sus profesionales con mayor experiencia. Invitamos a toda la comunidad educativa a respaldar esta causa justa y necesaria. Solo con unidad, presión social y acción colectiva podremos revertir una política que amenaza con desmantelar años de servicio público y de vocación docente. SINDI-K no se va a quedar callado. Nos comprometemos a estar en primera línea, denunciando esta barbaridad y exigiendo justicia para quienes han sostenido con su trabajo silencioso la educación pública andaluza.