SINDI-K no surge de la nada. Surge de un proceso previo. De una trayectoria sindical ya existente. Y de una denuncia concreta que marcó un punto de inflexión.
En octubre de 2022 se presenta ante el Juzgado de La Línea de la Concepción una denuncia formal relativa a la gestión económica del IES Virgen de la Esperanza. Dicha denuncia fue interpuesta por uno de los actuales promotores de SINDI-K, cuando todavía este sindicato no estaba formalmente constituido.
En ese momento, quienes impulsaron esa actuación pertenecían a otra organización sindical y ejercían funciones de representación. Es importante dejarlo claro: la actuación no fue individual ni improvisada. Formaba parte de una trayectoria sindical previa, basada en la defensa de la transparencia y la correcta gestión de los recursos públicos.
La denuncia se fundamentaba en documentación contable obtenida a través del Portal de Transparencia y en un análisis pericial posterior. En ella se exponía una circunstancia objetiva y verificable: a partir de 2016 el centro acumuló ahorros significativos que no se correspondían con la dinámica económica de ejercicios anteriores .
La pregunta era jurídica y contable, no ideológica:
si en cinco años pueden ahorrarse más de 400.000 euros, ¿por qué no ocurrió lo mismo en los ejercicios precedentes si los ingresos eran similares?
El escrito solicitaba la práctica de diligencias, la revisión de movimientos bancarios desde al menos 2007, la realización de auditoría completa y la adopción de medidas para evitar la posible prescripción de los hechos. Se invocaban expresamente los artículos de la Ley de Enjuiciamiento Criminal relativos a la obligación de denunciar posibles delitos públicos y los preceptos del Código Penal en materia de malversación .
No era una acusación política. Era una petición de investigación.
Conviene subrayarlo: cuando se presentó esa denuncia aún no existía SINDI-K como entidad jurídica. Pero sí existía una convicción sindical firme. Sí existía una ideología basada en la defensa de los trabajadores y en la exigencia de transparencia en la administración pública. Esa convicción no nació en 2024. Venía de antes.
Con el paso del tiempo, los acontecimientos derivados de aquella denuncia, las tensiones generadas por exigir explicaciones y la necesidad de contar con una estructura sindical plenamente alineada con esos principios, llevaron a la constitución formal de SINDI-K el 2 de diciembre de 2024 .
Por tanto, la denuncia de 2022 no fue presentada por SINDI-K, porque el sindicato aún no estaba registrado. Pero sí fue el germen de lo que hoy es SINDI-K. Y los promotores que firmaron el acta fundacional respaldaron y respaldan plenamente aquella actuación.
Porque la transparencia no depende de una sigla concreta.
Depende del compromiso.